Cómo celebrar una comunión

Ha llegado el gran día, ¡por fin! Ese momento que vuestro hijo espera tan ansiosamente desde hace uno o incluso dos años en el que será el protagonista indiscutible de la fiesta.

La Primera Comunión es la celebración de la Iglesia Católica, donde los niños participan por primera vez en el Sacramento de la Eucaristía, recibiendo la Comunión. La celebración se considera una fiesta infantil en toda regla para los protagonistas, que en este caso son ellos; es importante que tengan esa sensación durante todo el evento, disfrutando de cada segundo como si fuera único.

Este tipo de celebraciones suele generar mucha incertidumbre a los padres en primera instancia, debido a que no todos los actos del evento se inician de voluntad propia. Con esto quiero decir, que muchas veces dependéis de las fechas que estipulan los centros escolares o las parroquias, es por ello que los preparativos y contrataciones se limitan a un tiempo concreto.

Cómo celebrar una comunión y que sea un éxito

Como organizadora, me gustaría indicar una serie de actuaciones imprescindibles a la hora de preparar la comunión de los niños si quieres vivir un día maravilloso, lleno de emociones y sorpresas, asegurándote un éxito rotundo. Veamos estos sencillos consejos:

1. Fecha y lugar de la comunión

Es el dato principal para empezar con todos los preparativos del evento, es importante tener clara la hora de la misa, eso nos condicionará a un tipo de celebración u otro.

2. Espacio para la celebración

En ocasiones es complicado decidirse por un lugar concreto y es la parte que más preocupa a los padres. En función del número de invitados que llevéis será un condicionante en ciertos espacios o masías, mucha gente que quiere un espacio concreto debe compartir salón en ocasiones si la fecha está muy solicitada o si la cantidad de invitados es pequeña.

Como organizadora pienso siempre en el protagonista y os aconsejaría un espacio amplio, con zonas lúdicas, con jardines o terrazas para que los niños puedan disfrutar plenamente.

3. Lista de invitados

ya tenemos lo más importante contratado y llega el momento de decidir quién compartirá este maravilloso día junto al comulgante y su familia.

En ocasiones hay invitados que solo acudirán a la Iglesia, otros solo a la comida y en la mayoría de los casos a ambas. Todo bien detallado por lo que pudiera ocurrir, incluso si fuera necesario enviar invitaciones con un tiempo más que prudencial. Será más sencillo planificarse si contamos con el mayor número de invitados confirmado con antelación.

4. Contratación de proveedores

Son muchos los detalles que envuelven este evento, desde trajes y vestimenta familiar, tocados, invitaciones, música y actividades lúdicas hasta el mismo día del evento, los regalos para el protagonista y los que recibirán tus invitados.

3. Definir el menú

Lo más apropiado para esas fechas, ya que las comuniones suelen celebrarse con el inicio de la primavera, son unos entrantes fríos y algún plato fuerte, seguido de un postre atractivo y ligero, ya que nos espera la tarta después. El horario de la eucaristía nos condicionará bastante a elegir qué tipo de menú elegir y de qué forma distribuirlo durante el evento para que los invitados disfruten no solo de un día fantástico sino de una experiencia gastronómica también.

3. Decoración y mesa dulce

Elementos muy apropiados y solicitados en este tipo de celebraciones, ¿a quién le amarga un dulce?, los niños disfrutarán de la decoración si empatizas con un tema de actualidad, deporte o afición del anfitrión, personalizarlo hasta el punto de que se sienta sorprendido e identificado es un recuerdo que no olvidará jamás.

4. Música y animación infantil

Elemento indispensable. El hecho me gusta hacer hincapié en este momento del evento y que la inversión sea considerable en la animación, realmente es una fiesta para niños y los protagonistas indiscutibles son ellos.

Hay opciones muy variadas que se adaptan a todos los bolsillos y gustos, además de fiestas personalizadas y tematizadas con juegos, gincanas, hinchables, pinta caras y un sinfín de actividades para ellos.

5. Recordatorios

Un clásico de las comuniones, es un detalle que no tiene un coste elevado y, sin embargo, gusta mucho, nunca está de más que agradezcas a tus invitados con un mensaje cercano agradeciendo su presencia y compartiendo ese gran momento junto a vosotros.

Si tienes claro lo que quiere seguramente conseguirás que la comunión de tu hijo, hija, ahijado, ahijada… sea un éxito. Y si lo prefieres, estoy aquí para aconsejarte y ayudarte.

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